¿Cómo hacer un análisis?: Pasos, estructura y más

Cuando queremos entender mejor un tema o realizar un trabajo escrito, muchas veces nos vamos a preguntar cómo hacer un análisis. En el presente artículo verás toda la información al respecto.

como hacer un analisis

¿Cómo hacer un análisis?

Un análisis es una investigación redactada que procura ahondar un tema que se encuentra en otro trabajo. También puede intentar resolver un problema a partir de unos datos particulares con el fin de brindar la información necesaria para tomar una decisión.

Ese análisis de datos ha podido gozar de un notable impulso. Ello se debe a los avances tecnológicos de las computadoras a la hora de realizar cálculos, por lo cual se ha podido mejorar diversos campos de investigación, tales como la economía y la demografía, entre otros.

En todo caso, para poder saber cómo se hace un análisis es necesario conocer una serie de pasos a seguir. En síntesis, esta clase de investigación comienza consiguiéndose la información necesaria, definiendo la problemática y luego desarrollando el argumento.

Como tal, el proceso para hacer un análisis amerita una explicación exhaustiva, por lo que desarrollaremos todo el procedimiento por separación en cada una de las siguientes secciones.

Comprende el fin del análisis

Antes de que comiences a realizar el análisis, es necesario que primero comprendas el objetivo que se persigue. En caso de que tengas que hacer una investigación para una clase, tu tutor quizá te brinde instrucciones que debes seguir.

Sin embargo, si no es ese el caso, tendrás que hacerte unas preguntas para que comprendas la finalidad del análisis. Tales cuestiones pueden ser las siguientes:

  • Si la investigación debe contestar interrogantes en particular o centrarse en un elemento del documento que tienes que estudiar.
  • El criterio que tomará tu tutor al juzgar el análisis. Los elementos que este podría considerar quizá sea la estructura, originalidad y el uso de citas, incluyendo referencias, entre otros.
  • Si existe cierto requerimiento de extensión o formato en la investigación.

Comprende los datos

En casi todos los casos, un análisis se enfoca en un único documento o trabajo. Es probable que debas estudiar un trabajo escrito, como un libro escrito en prosa (por ejemplo un artículo) o en verso, es decir un poema. Aun así, también hay otros trabajos que investigan una fuente visual o auditiva. Por ello, trata de averiguar la información más relevante del objeto de estudio, por ejemplo:

  • El título del trabajo, si lo tiene,
  • Nombre del autor del trabajo que analizarás,
  • La forma y el medio del trabajo. Este puede ser, por ejemplo, una pintura de óleo en lienzo,
  • En qué momento y dónde se realizó el trabajo.

Sin embargo, en caso de que tu trabajo se centre en un conjunto de datos y no en el trabajo de alguien, debes estudiar su naturaleza. Esto incluye su metadatos, es decir, aquello que le caracteriza, como tamaño, alcance y debilidades, entre otros.

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Si procedes de esa manera te será posible conocer el rango de soluciones que te pueden brindar todos los set de datos para tu investigación.

Si analizas un documento, léelo

En caso de que el objeto de tu análisis sea un documento, deberás estudiarlo. Esto es importante sobre todo si tu investigación debe contestar una pregunta en particular o tratar un tema en especial del escrito. Además, a medida que vas leyendo, recuerda anotar tus observaciones.

Determina el enfoque del análisis

Cuando se quiere hacer un análisis, es necesario contar con un enfoque establecido y delimitado de la problemática. Además, se debe saber el “por qué” y “cómo” del trabajo que estudiarás.

En caso de que no se te haya dado, para tu análisis, una interrogante o temática particular sobre el trabajo, deberás escogerla tú mismo.

Determina cómo responderás la problemática

Una vez encuentres el problema sobre el que te enfocarás en el análisis, debes determinar cómo la responderás. Esto lo harás conociendo primero los resultados o datos que deseas conseguir.

Cuando hayas logrado eso, deberás reconocer cuáles datos necesitas en tu análisis y armar una plan para conseguirlos.

Asegúrate de que el análisis sea reproducible

En caso de que tu análisis sea de datos, también es posible que se pretenda brindar la prueba de una idea usando datos. Esto implica la necesidad de mostrar la metodología empleada en la investigación.

Para resolver eso puedes recurrir a los manuales de usuario y guías, sobre todo si tu análisis se repetirá en tiempos regulares. Si eres capaz, la opción más conveniente es realizar un script o código con la solución implementada.

También puedes contar con herramientas de análisis de datos, tales como Excel, los cuales poseen un lenguaje de programación que ayuda a mostrar las acciones efectuadas.

Por otro lado, si tu análisis es sobre un documento, también deberás dar pruebas si deseas convencer al lector. Casi siempre la evidencia debe estar en el trabajo que estudies, a pesar de que también es factible citar datos de contexto.

En ese sentido, es recomendable que referencies toda cita que utilices como elemento de tu argumentación. Además, déjala entre comillas y coloca información para hallarla, como el párrafo en que aparece el texto en una página del documento.

Haz un enunciado de tesis y un esquema

Normalmente un análisis comienza con un resumen corto de los temas fundamentales que se tratarán. Haz esto en una o dos oraciones y recuerda colocar el título y autor del documento si los conoces. Con ello se te facilitará planificar y redactar el resto de tu investigación.

Por otro lado, usando el resumen y argumentos de los cuales te hiciste una idea al leer el documento, realiza un pequeño esquema parecido al índice de un libro. Ello lo harás agregando tus ideas más importantes, incluyendo las pruebas que utilizarás para verificarlos.

Haz un párrafo introductorio

Un párrafo introductorio brinda información básica para que el lector tenga un contexto sobre el documento que se analiza, de la misma manera que en la tesis. Como tal, lo que deberás hacer en este punto consiste en redactar una explicación elemental de lo que se tratará en tu trabajo.

Presenta tus argumentos

Tomando en cuenta el esquema, fundamenta tus argumentos principales. Según la complejidad y la prolongación del análisis, puedes brindar uno o más párrafos a cada uno de ellos.

Cada uno de esos párrafos tienen que contar con una oración que indique rápidamente de qué se trata el argumento correspondiente. Además, es necesario usar otros dos, o más, para fundamentar y desarrollar la idea más importante. También debes agregar ejemplos que prueben tus afirmaciones.

Por otro lado, cuando vayas a pasar de algún párrafo o argumento a otro distinto, usa una frase de transición. Ejemplo de ello son las expresiones “además”, “del mismo modo” y “asimismo”, entre otros.

Para organizar correctamente tus argumentos, debes saber que ello dependerá del tema que trates y las nociones que desarrollarás.

Haz la conclusión de tu análisis

Para el párrafo que reserves a la conclusión de tu análisis, deberás hacer un recuento de los argumentos e ideas más importantes que expusiste. Aun así, procura no limitarte a repetir la tesis.

En cambio, es factible que termines con una o dos oraciones que ofrezcan un mayor desarrollo del tema, que podría hacerse a partir de tu trabajo. También es buena idea tratar de colocar la conclusión al principio del ensayo.

Evita incluir opiniones personales

Todo estudio analítico debe tener argumentos rigurosamente establecidos con pruebas y ejemplos claros. Por ello, es importante que recuerdes evitar que tus opiniones o impresiones no objetivas se encuentren en tu trabajo.

Comprueba la eficacia en el orden de tu análisis

Una vez hayas redactado tu análisis, léelo cuidadosamente y comprueba que cuente con un desarrollo lógico. Ello lo podrás hacer observando si las transiciones que hiciste ayudan a distinguir fácilmente las ideas y asegurándote de que exista coherencia por el modo en que se muestran.

En caso de que consigas alguna falla, pueden pensar en reorganizar el análisis de modo que se logre un desarrollo más efectivo de tus argumentos.

Añade más explicación y elimina pasajes innecesarios

Al momento de redactar un análisis, muchas veces podemos terminar obviando ciertos aspectos del argumento que podrían hacer más eficiente nuestra explicación. Por ello, una vez tengas escrito tu borrador, revísalo detenidamente para encontrar pasajes en los quizá falte dar un par de datos.

Una buena manera de lograr eso puede ser, por ejemplo, insertando más ejemplos en los sitios que necesiten mejor explicación. Recuerda que tales recursos deben ofrecer mayor rigurosidad a tus argumentos principales.

Por otro lado, debes saber que más allá de agregar información, también es necesario eliminar partes del texto si son innecesarias. Esto es, que no sean importantes para lo que deseas expresar o que no apoyen el objeto primordial de tu análisis.

En todo caso, es posible que te resulte complicado omitir parte del contenido que desarrollaste. Esto sucede sobre todo si pensaste detenidamente en cada párrafo que escribiste o si lo pareció de interés. Aun así, recuerda que tu trabajo contará con mayor calidad al ser breve, preciso y correctamente enfocado en su objetivo.

Corrige errores de redacción

Una vez hayas notado y arreglado los problemas anteriores, deberás hacer un examen sobre la redacción de tu análisis. Ello significa hallar errores de ortografía y puntuación, entre otros, con el fin de corregirlos.

Cabe señalar que en este punto hay una buena oportunidad para asegurarnos de que nuestro análisis cuente con unas citas que tengan un formato correcto. En todo caso, cuando hagas toda las correcciones, es factible que recurras a otra persona para que te ayude y consiga las equivocaciones que tal vez hayas obviado.

Por otro lado, cuando estés buscando los posibles errores que hayas cometido en redacción, es recomendable que realices la lectura en voz alta. Ello se debe a que resulta más sencillo no notar equivocaciones de escritura si se examina un manuscrito en silencio.

Por ello, leer tu análisis en voz alta probablemente logre hacer más sencillo descubrir los errores de redacción que quizá hayas tenido al escribir.

¿Cómo hacer un análisis de resultados?

El análisis de resultados es la fase con la que se termina una investigación. En este procedimiento es necesario procesar toda la información que resultante de la pesquisa, además de esforzarse en exhibirla con coherencia y orden. También será necesario alcanzar una conclusión valida a través de tales datos.

Para conseguir eso en tu análisis tendrás que hacer algunos de los procedimientos explicados en secciones anteriores con el fin mejorar el borrador. Por ejemplo, deberás eliminar aquellos datos que no aporten en el trabajo.

También es necesario cambiar la estructura en la que dispones los datos con el fin de estudiarlos como un todo de forma sistemática. Con esto se pretende que la información resultante conduzca a conclusiones sustentadas por la misma y sea de utilidad a la hora de tomar una decisión.

Por otro lado, cabe señalar que existen diferentes maneras de lograr eso, como recurrir a la ayuda de otra persona que no tenga relación con la investigación, opción que ya comentamos anteriormente. Además, se puede tomar de apoyo ciertas pruebas manuales para identificar algún error, bien sea de formato o de cálculo.

En todo caso, aquella estructuración de la información es, por si misma, un análisis primero sobre los resultados de tu trabajo. Aun así, tras este examen preliminar de lo logrado, se deberá continuar con un estudio razonado para obtener nuevas conclusiones.

Ese último análisis de información deberá realizarse de una manera particular, la cual depende de si trata de un estudio cualitativo o cuantitativo.

Estudio de información cualitativa

Un inconveniente que se suele presentar en esta clase de análisis es que, en caso de que la investigación sea muy grande, la cantidad de datos a tratar será demasiado grande. De este modo, el estudio posiblemente resulte complicado y tedioso.

Por ello, para hacer el análisis es necesario que la totalidad de los datos resultantes de tu trabajo sean convertidos en información compresible.

En caso de que los datos que hayas conseguido hagan una enorme cantidad, no te será posible tratarlos con normalidad. Por esto, será necesario que los conviertas en unidades mínimas que cuenten con un significado que les caracterice. Con ello se pretende que amerite menos esfuerzo para entenderlos y analizarlos.

Para lograr eso es menester que los datos sean clasificados en base a las características de cada uno de ellos. Luego de esto, se deberá dividirlos y agruparlos según las clases resultantes. Después, se presentan de modo que simplifiquen toda la información que habías conseguido con tu análisis.

Tras eso, se tendrá que interpretar la información que acabas de conseguir y llegar a nuevas conclusiones. Luego, si es parte del objeto de investigación, se harán propuestas particulares.

Tales conclusiones se deberán realizar a partir desde tu punto de vista, puesto que eres quien lleva la investigación. Aun así, es necesario que tomes otros datos externos a tu trabajo, como las pesquisas llevadas antes de la tuya. Ello lo harías comparando las diferentes resoluciones de todos esos estudios.

Es tal aspecto, cabe señalar la importancia de cuidarnos de no repetir conclusiones o mostrar otra vez la información que habías explicado anteriormente. En cambio intenta razonarla para llegar a nuevas ideas.

Estudio de información cuantitativa

Del mismo modo que en el cualitativo, el análisis cuantitativo empieza con una gran cantidad de datos que no resultan ser sencillos de estudiar para un lector. Aun así, para este caso habrá mucha información irrelevante, que no es posible tratar por completo o que se encuentra duplicada; la cual deberá eliminarse del trabajo.

Además de los ejemplos anteriores, también es necesario eliminar los datos que estén muy distanciados del promedio del resto. Ello se debe a que podrían invalidar el estudio y restarle credibilidad.

Para lograr todo eso es necesario recurrir a las estadísticas, cuya metodología se adapte al objeto de estudio, por lo que sirvan uno de los Ejemplos de ciencia. En ese sentido se tienen dos opciones a elegir:

  • Estadística descriptiva.- la cual se usa para mostrar la información conseguida de los datos de forma sencilla y hallar los parámetros que se observan con ellos.
  • Estadística inferencial.- se utilizan datos útiles para inferir sus implicaciones y significado, en lugar de solo mostrarlos.

Aquella opción que elijas te brindará la información que necesitabas, como tendencias, resultados o porcentajes con la que será posible hacer el análisis. Esto se hará del mismo modo que en el caso de la investigación cualitativa, pues se armarán y mostrarán las conclusiones conseguidas en base a los nuevos datos.

Además, se deberá hacer una comparación entre tus conclusiones con las de otros trabajos que fueron escritos con anterioridad.

En todo caso, cabe señalar que lo anterior será la parte de mayor importancia de tu análisis. Por ello, procura no solo mostrar la información ni los resultados que se consiguieron con las estadísticas. En cambio, es necesario hallar un significado sobre la información, el cual otorgue nuevas ideas para facilitar la toma de decisiones.

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