Cómo abrir una puerta: Métodos más efectivos

Siempre es posible que debamos saber cómo abrir una puerta sin usar llaves, ya sea porque se nos hayan perdido o por alguna otra razón. En todo caso, en este artículo encontrarás toda la información que necesitas.

como abrir una puerta

¿Cómo abrir una puerta?

Las cerraduras brindan la seguridad de que una persona indeseada no pueda acceder a un lugar. Sin embargo, si no sabemos cómo abrir una puerta con seguro, podríamos terminar en un inconveniente muy difícil de resolver.

Para esos casos es importante procurar no destruir la puerta ni tampoco usar una ganzúa para forzar la cerradura. Solo será prudente recurrir a estas ideas si no se cuenta con otros métodos.

En cambio, lo mejor será usar otros métodos por los cuales serás capaz de abrir una puerta de manera eficiente. Aun así, toma en cuenta que tales métodos ameritan un poco de práctica, por lo que deberás asegurarte de poder hacerlos correctamente.

Otra cuestión que también deberías tener presente es que los métodos para abrir puertas pueden ser más o menos eficientes dependiendo de la cerradora. En caso de que esta sea algo antigua, normalmente resultan de mayor simpleza, pero si es relativamente nueva entonces posiblemente termine por ser un tanto complicado el procedimiento a efectuar.

En todo caso, si sigues las indicaciones que te daremos en cada uno de los siguientes métodos, podrás saber cómo abrir una puerta cerrada con llave por dentro o en alguna otra situación.

Usando una llave hexagonal en una puerta de interiores

Casi todas las puertas de interiores construidas en las décadas más reciente cuentan con una clase particular de pomo. Esto puede ayudar a que sea posible abrirlas si son cerradas accidentalmente.

Puedes saber si tu puerta cuenta con ese tipo de mecanismo en caso de que notes que la manija tiene un agujero diminuto y redondo en el centro.

Si la puerta que deseas abrir realmente cuenta con la clase particular de pomo que te hemos descrito, entonces tendrás que conseguir un kit de llaves hexagonales. Estas herramientas también son llamadas “llaves Allen” que, siendo de un precio accesible, se hallan en casi todas la ferreterías, además de las tiendas de productos destinados al hogar.

Las llaves hexagonales son unas piezas diminutas de metal, las cuales tienen la figura de una “L”. Cabe señalar que vienen con una considerable diversidad de tamaños.

En todo caso, una vez consigas la llave hexagonal, introdúcela en el interior del orificio de la manija. Para lograr esto probablemente tengas que hacer uno o más intentos con los distintos tamaños, de modo que encaje en tu puerta. Aun así, toma en cuenta que tal inconveniente muchas veces se resuelve con solo observar la herramienta.

Cuando tengas introducida la llave, debes asegurarte de que esté bien puesta en la manija. Sin embargo, procura de que no termine atascada en el interior del mango.

Para que puedas insertar correctamente la llave tienes que moverla en línea recta hacia afuera y adentro. Si haces esto, deberás notar que en algún momento algo se engancha.

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Tras eso, la llave estará correctamente instalada en la manija, por lo que podrás abrir la puerta sin ningún problema al hacer un simple giro procurando no aplicar mucha fuerza.

Usando una tarjeta de crédito

Para este método es importante tener en cuenta que el mismo no puede servir en ningún tipo de cerrojo. Sin embargo, sí podrá funcionar en las cerraduras de resorte, es decir, aquellas que están inclinadas y que forman parte de un mango.

Otra cosa que debes tener en consideración, es que la tarjeta que usarás tendrá que ser barata o que no te suponga ningún problema si se llega a dañar. Además, es preferible que sea laminada y flexible, puesto que así resulta más eficiente.

En todo caso, para empezar el procedimiento tendrás que usar fuerza entre la cerradura y el marco, de manera que la dirijas en contra de este último.

Luego, dobla el plástico hacia atrás de manera que consigas forzar la cerradura en dirección a la puerta para que esta se abra.

En caso de que no haya espacio entre la cerradura y el marco, también es factible aplicar fuerza en medio de la puerta y el marco que se encuentra encima de la cerradura.

Después de eso mueves la tarjeta velozmente hacia abajo, a la vez que la inclinas hacia el marco. Debido a este movimiento, es recomendable que el plástico que uses sea grueso y resistente.

Usando un objeto delgado

Si deseas conocer cómo abrir una puerta sin llave, debes saber que recurrir a un instrumento delgado para ello es realmente útil. Aunque solo es así si la cerradura cuenta con manijas de privacidad, las cuales están cerradas con botón.

En caso de que necesites abrir la puerta estando encerrado del otro lado, deberás localizar un agujero pequeño ubicado en la perilla. Usa un objeto delgado para introducirlo allí. Este instrumento puede ser, por ejemplo, un sujetapapeles aplanado, un cuchillo para mantequilla, algún clip de papel o una horquilla.

En todo caso, cuando hayas introducido el objeto delgado en el agujero de la perilla luego tendrás que empujarlo tanto como puedas. Después, gíralo hasta que se enganche, tras lo cual la cerradura se abrirá de inmediato.

Usando una llave bumping

El método bumping es un procedimiento simple y veloz en el que se fuerza una cerradura. Es muy funcional si se debe abrir una puerta que ha permanecido cerrada por un período considerable.

Por eso, el método bumping es especialmente útil con, por ejemplo, una cerradura de alguna propiedad sin uso reciente. También es de mucha ayuda si es necesario ingresar a un lugar para asegurar el bienestar de alguna persona.

A pesar de la utilidad de este método, debes practicarlo primero con una cerradura, preferiblemente económica para que no tengas problemas si la dañas.

Por otro lado, debes conseguir una llave bumping, que sería aquella que entra en la cerradura que deseas abrir, pero que no lo logra ella sola. Si cumple con esta característica, se puede llenar cada uno de sus cortes hasta alcanzar una hondura aceptable. Ten en cuenta que para lograr esto necesitarás paciencia e instrumentos para trabajar el metal.

Una vez consigas tu llave bumping, introdúcela en la cerradura de pistón o de giro, dependiendo de cuál de estas dos tenga la puerta.

Cuando hagas eso, escucharás un chasquido al ir insertando la llave, el cual es generado por un pistón que se eleva por un diente de la cerradura y que entonces baja en el corte inferior a ella. Deberás seguir introduciendo la herramienta hasta que únicamente haya un pistón por subir.

Tras eso, golpea el instrumento usando un mazo de goma o algo parecido y después dale vuelta rápidamente. El impacto llegará a una de las dos secciones en las que están divididos los pistones, ubicadas en la parte inferior. Entonces la fuerza irá a la parte superior, la cual se encarga de que no se mueva el seguro, por lo que se levantará y podrás abrir la puerta.

Usando un kit de ganzúas

Para este procedimiento, es necesario contar con una habilidad especializada, la cual amerita práctica. El uso de un kit de ganzúas muchas veces se enseña exclusivamente a los cerrajeros que demuestran no tener malas intenciones.

La venta de un kit de ganzúas está limitada a aquellos individuos que cuenten con credenciales que sean apropiadas. Sin embargo, aun puedes utilizar instrumentos parecidos si los creas con algo de imaginación.

Por ello, primero debes hacer tu propio kit de ganzúas para abrir una puerta. En el caso de las cerraduras débiles, bastará que recurras a un par de clips. Pero si el mecanismo es fuerte, probablemente debas usar unas horquillas, un corta alambre y un alicate.

Lo más importante para crear un kit de ganzúas consiste en el uso de un metal tan fuerte como lo amerita la herramienta. Además, también deberá utilizarse una llave de tensión como parte de los elementos del instrumento que empuñarás.

Toma en cuenta que el material más óptimo que puedes usar es el acero elástico, ya que es difícil que se agriete pero sencillo de moldear. Esta clase de objetos es posible hallarlos en una sierra para metales. También presta atención a la anchura de la cuchilla, pues esta puede limitar el tamaño de las cerraduras en las que se introducirá la ganzúa.

Por otro lado, si no cuentas con una llave de tensión, puedes hacer una aplanando otra que sea de Allen. Recuerda que la herramienta resultante deberá tener la figura de una “L”.

La ganzúa propiamente dicha la deberás hacer con un extremo bastante más reducido que el otro, quedando como una “r”.

Si tomas en cuenta todos los puntos explicados, podrás realizar el procedimiento sin inconvenientes. Por ello, en las siguientes secciones verás cómo abrir una cerradura con un kit de ganzúas.

Introduce la llave de tensión

Al empezar con este procedimiento, deberás disponer de la llave de tensión para introducirla en la parte de abajo de la cerradura. Luego ejerce presión en contra de esta última de manera constante cuando uses la ganzúa. Si no tomas esto en cuenta, el proceso será más lento y quizá debas comenzar nuevamente.

Por otro lado, es probable que no estés seguro respecto a cuál es el sentido en el que deberías girar la llave de tensión. Para saber esto, insértala en la cerradura y desplázala hacia alguna dirección. Luego, extrae la ganzúa velozmente y oye de cerca el sonido que hará el mecanismo. En caso de que hayas hecho correctamente el movimiento, escucharás que los pistones caen.

Introduce la ganzúa arriba de la llave de tensión

Arriba de la llave de tensión, introduce la ganzúa usando el extremo corto de la misma con el fin de hallar y empujar cada pistón en dirección a la cerradura. Una vez los hayas desplazados todos, el mecanismo debería abrirse.

Este paso en particular requiere de bastante habilidad para poder efectuarlo. Así que, como se señaló anteriormente, será menester que practiques esto con una cerradura de bajo costo.

Remueve las bisagras

Si quieres saber cómo desarmar una chapa de puerta cerrada, puedes recurrir a este método. En el mismo tendrás que usar un destornillado de plana estándar, el cual dispondrás en un espacio ubicado entre la bisagra inferior y el perno. Después, da un golpe al mango de la herramienta que vaya hacia abajo por medio de un martillo.

Tras eso, retira la cabeza y el perno una vez se encuentren lo bastante aflojados como para ello. Luego, vuelve a disponer el destornillar para efectuar unos golpes al resto de bisagras de la misma manera que lo hiciste con la primera.

En caso de que uno de los pernos no se pueda remover con facilidad, quizá te resulte más sencillo lograrlo si recurres a un destornillador Phillips.

Fuerza la cerradura con una llave Allen y un sujetapapeles

Si quieres saber Cómo abrir una cerradura con este método, debes comenzar usando una llave Allen para insertar su extremo más corto dentro del borde inferior del orificio de la cerradura.

Una vez hayas introducido la llave Allen tendrás que aplicar un poco de fuerza para girar la cerradura de manera leve y hacia el sentido en el que se desplazaría la original. Luego, mantén la presión con la misma intensidad tanto como puedas.

Tras eso deberás recurrir a un sujetapapeles sin doblar y con una leve curvatura en el extremo para que termines de abrir la cerradura de la puerta. Esto lo puedes hacer de dos maneras, las cuales atenderemos en las siguientes secciones.

Con el método del restregado

Con este método deberás empujar el sujetapapeles sin mucha fuerza hacia dentro del extremo inferior del orificio de la cerradura y luego moverlo hacia arriba y después para atrás.

Ese movimiento lo repetirás entre tanto incrementas paulatinamente la fuerza que apliques en la llave Allen hasta que la cerradura se desplace. Luego, mantén la presión en la misma intensidad a la vez que controlas la herramienta para que se pueda abrir la puerta. Tomando en cuenta otros oficios para hacer en casa, tal vez te interese aprender a Cómo cortar vidrio.

Con el método de los nipes

En este método debes ejercer un poco de fuerza de manera constante sobre la llave Allen, entre tanto insertas el sujetapapeles de forma gradual. Una vez que este último toque un pin de la cerradura, trata de engancharlo y subirlo para que quede en su sitio.

Tras eso, repite el mismo procedimiento con todos los demás pines hasta que la cerradura finalmente llegue a abrirse.

Usando fuerza bruta

En caso de que los métodos anteriores no te hayan servido para abrir la puerta y si además estás en una situación de emergencia, quizá debas derribarla. Aun así, toma en cuenta que este procedimiento destruye la entrada, su marco y la cerradura. Además hace que tu cuerpo esté sujeto a daños.

En todo caso, si decides optar por este procedimiento, deberás empezar tomando una postura sólida. Observa la puerta teniéndola al frente tuyo y con tus pies alienados a los hombros, entre tanto mantienes las rodillas un poco dobladas. Si puedes, apoya las manos o brazos sobre algún objeto rígido.

Después sube tu pierna dominante al nivel de la rodilla y esta última la elevarás a la de la parte inferior de tu pierna. Al hacerlo, recuerda tener siempre tus pies en dirección a la puerta, evitando desviar tu atención sobre otra cosa.

Ahora, realiza una patada de choque, la cual consiste en golpear la cerradura usando la parte baja de tu pie. Direcciona tu pierna hacia el frente de manera horizontal con el fin de que la planta de tu pie impacte la puerta en su mecanismo de cierre.

Tras el primer golpe, continúa impactando tu pie contra la puerta hasta que la cerradura se separe del marco. En caso de que no observes ningún avance pasado el rato, quizá se encuentre reforzado. Para esto puedes descansar y continuar cada tanto con el fin de que tus patadas se mantengan fuertes.

Toma en cuenta que este método es el mejor para asegurar tu bienestar mientras derribas la puerta. Ello se debe a que lo pies absorben impactos poderosos y los zapatos los aseguran de manera adicional.

En todo caso, este procedimiento te servirá para abrir casi cualquier puerta de madera si consigues aplicar la fuerza necesaria.

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